¿Cómo somos?

Para nosotros la arquitectura es arte, pero también es técnica. Esto, que pudiera ser obvio, no lo es tanto en la realidad, ya que combinar una faceta funcional y científica con otra artística y estética no es tarea sencilla.

Nos gusta pensar que tenemos una forma clara de hacer las cosas, y siempre es mejor hacerlas de un modo sencillo que de uno complejo, si podemos elegir. El principio de la navaja de Ockham, en igualdad de condiciones la solución más sencilla es probablemente la correcta.

Valoramos las ideas simples que solucionan correctamente problemas complejos.

Somos conscientes de que nuestra profesión se basa en ideas que se plasman de formas diversas, normalmente en dos dimensiones, pero también lo somos de que no todo el mundo debe entenderlo igual, así que valoramos las tres dimensiones como forma de expresión proyectual y no como representación final de una idea.

Para nosotros la construcción es una parte más de nuestra profesión, no algo a evitar, sino algo donde poder llevar a cabo nuestras ideas y compromisos, un lugar donde debemos saber todo lo que sucede y en donde, además de enseñar, podemos aprender de todos los participantes de la misma.